Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2026

Sin riesgo no hay beneficio

Imagen
Como lector  — y no sólo como lector —  soy conservador. Me gusta ir a lo seguro, a la certeza de los autores conocidos. No piso bibliotecas ni pido prestados libros, que rara vez se devuelven, de modo que si quiero seguir leyendo no me queda otra que rascarme el bolsillo. Una novedad literaria cuesta 20 euros de media. Es una cantidad apreciable que invita a no tomarse estas cosas a la ligera. ¡Y si después de comprarlo, el libro nos decepciona! Pero el lector, al igual que el escritor, debe arriesgar alejándose de las rutas seguras. Conviene abrir la ventana para ventilar la habitación de gustos literarios que, a fuerza de repetirse, conducen a la monotonía y el conformismo. En España hay mucho donde elegir. Puede que haya más escritores que lectores. Lo difícil es acertar ante la desmesurada oferta. Ni que decir tiene que las mujeres copan las novedades en las librerías. A ojo de buen cubero, calculo que representan entre el 60-70% de lo publicado.  Para mí, hombre de ...

Quien a hierro mata, a hierro muere

Imagen
La lectura placentera de un libro abre las puertas a seguir interesándose por la obra de un escritor. Esto me ocurrió, a comienzos del año, con  Máscara s, una novela del cubano Leonardo Padura, dentro de la serie protagonizada por el inspector Mario Conde. Curioso como soy en materia literaria, pedí consejo sobre cuál podía ser el libro idóneo para adentrarme en la narrativa de Padura. La respuesta que me dieron fue clara: escoge El hombre que amaba a los perros (Tusquets). Publicada en 2009, esta novela ambiciosa, a la que el autor dedicó tres años de escritura tras una larga investigación, tiene un pie puesto en la ficción y otra en la historia. Pero el autor advierte, en su nota final de agradecimiento, que, al tratarse de una novela prevalecen "las libertades y exigencias de la ficción". El título es el mismo de un relato de Raymond Chandler.  ¿Quién es el hombre que amaba a los perros? No me atrevo a reventar la trama de la historia; sería poco alentador para quien est...

¡Queremos tanto a Stevenson!

Imagen
Hay escritores que nos gustan porque cautivan con sus historias, aprendemos de ellos, nos sorprenden e interpelan, remueven los cimientos de nuestras aparentes convicciones, abren ventanas en casas cerradas largo tiempo y nos hacen más llevaderas las tardes de verano. Y hay escritores que nos hacen felices al leer sus libros. Robert Louis Stevenson es de estos últimos.  En una de mis frecuentes visitas a las librerías del centro de Valencia, encontré, casi sin quererlo, en una estantería dedicada a literatura bilingüe, el librito A Christmas Sermon (Sermón de Navidad) , de Stevenson, editado por KEN. Esta obra se publicó por primera vez en la revista mensual Scribner´s Magazine , de Nueva York, en diciembre de 1888. Dos años después vio la luz en forma de libro.    Este opúsculo, que leí en media hora, es un primor de las letras. Sermón de Navidad resume la sabiduría vital y narrativa del autor escocés, célebre entonces por La isla del tesoro (1883) y El extraño caso de...