Entradas

Houellebecq, el moralista inesperado

Imagen
Hay escritores bendecidos con el don de captar el espíritu de una época. Con la precisión del cirujano experto, sajan el cuerpo social y de él extraen sus vísceras podridas para analizarlas sin prejuicios. Detectan los síntomas de descomposición y, en algunos casos, sus obras profetizan el futuro sobre las ruinas del presente. Ven lo que un común ignora: las leyes secretas que gobiernan un tiempo. Balzac, Galdós y Chirbes pertenecen a esta raza de escritores.  Y Michel Houellebecq.  Cuando este autor francés (1958) publicó su primera novela Ampliación del campo de batalla en 1994, el mundo todavía se las prometía muy felices. Había caído el comunismo y un profesor de apellido japonés, con cierta osadía, declaró el final de la historia. Eran los tiempos del neoliberalismo, que se abría paso frente a una izquierda desnortada a raíz del hundimiento de la URSS; de gobernantes borrachines como Yeltsin y de una Iglesia que intentaba recuperar la influencia perdida de la mano severa...

Las confesiones de un editor distinguido

Imagen
El escritor tiene al editor y al librero como compañeros de viaje. Una vez acabado un libro, la principal preocupación de un autor es encontrar a quien se lo publique. La mayoría de las veces nadie atiende su petición. Y, para que no se pudra en un cajón, recurre a la autoedición, que es una forma frecuente de autoengaño de la que viven las imprentas. Un escritor novel sueña con que célebres editoriales como Anagrama, Tusquets o Seix Barral publiquen su novela, pero en realidad desconoce cómo funcionan estas empresas, cuáles son sus reglas, no siempre transparentes, y sus códigos. Conocerlas le ayudará a afinar el tiro, a que alguna de esas puertas u otras en las que no había pensado se abran. La realidad, a menudo, es diferente a lo imaginado. A esos jóvenes  — y no tan jóvenes —  que han entendido que la literatura, entre muchas cosas, es apartarse de la corriente de la vida para escribir sobre sus secretos, les recomendaría que leyesen las memorias de Enrique Murillo, Perso...

Leer a Dostoievski a 35 grados a la sombra

Imagen
No fue una buena idea leer a Fiódor Dostoievski a comienzos de otro verano africano, con temperaturas que sobrepasan los 30 grados, anulando, casi por completo, la voluntad. Ya de por sí el novelista ruso exige, en condiciones normales, un esfuerzo físico y mental. Físico si se trata de novelas como Los demonios , objeto de esta reseña, que abarca 900 páginas. Y mental por el elevado número de personajes, con nombres que a menudo cuesta retener (ninguno se llama Pepe López ni María Ramírez, por ejemplo), la trama y las subtramas desarrolladas y sobre todo la densidad de algunos diálogos. Dostoievski como gigante literario te exige mucho como lector; es un tour de force , un reto que exige paciencia y dedicación, pero merece la pena intentarlo.  En sólo un año he leído tres libros de Fiódor Dostoievski: Memorias sobre la casa muerta , basada en su experiencia como preso en Siberia, El idiota y Los demonios . Todas ellas de una larga extensión, especialmente las dos últimas. En la c...

De la tristeza y la delicadeza de los cisnes

Imagen
¿Quién no leyó, por mandato escolar, algunos versos de Rubén Darío cuando fue adolescente? Versos que quedaron para siempre grabados en la memoria, como el que abre el poema Sonatina : La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa? O los también memorables Juventud, divino tesoro / ¡ya te vas para no volver! , inicio de Canción de otoño en primavera .  Darío, como Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y Gustavo Adolfo Bécquer, estaban incluidos en el temario de Literatura española, en el bachillerato. Era obligada su lectura por ser clásicos, a diferencia de lo que ocurre hoy, cuando los alumnos lo ignoran todo sobre ellos. Después del instituto, esos poetas cayeron en el olvido. En la biblioteca familiar puede que hubiese la antología de alguno, compartiendo espacio con una novela de Los cinco , de Enid Blyton. Pasaron los años, y ahí seguían Machado y Bécquer, a la espera de que una mano generosa se acordase de ellos.  Como el poeta nicaragüense, creo que la vida está ...

Hay boinas que resultan inquietantes

Imagen
En España los famosos son toreros, deportistas, actores comprometidos y cocineros semianalfabetos que salen en la tele. Raro es el escritor que alcanza este estatuto de celebridad. Lo fueron Cela y Umbral, y lo es hoy Pérez-Reverte, el bucanero cartagenero. Un novelista, por lo general un tipo triste, solitario y con el culo gordo de estar tanto tiempo sentado, no puede competir con el gancho de Paquirrín ni con la frivolidad calculada de María Pombo. A lo sumo, su nombre suena entre familiares, conocidos y morfinómanos de la letra escrita. Si supera la barrera de los 2.000 ejemplares vendidos en un país con 50 millones de habitantes, se puede considerar un privilegiado.  Estos son los límites y las servidumbres del mundo literario español.  Pero hay excepciones.  Una de ellas es David Uclés (Úbeda, 1990). Es la estrella del firmamento editorial. Hace tres años era casi un completo desconocido. Había publicado dos novelas, El llanto del león (2019) y Emilio y Octubre (2...

Acojamos el tiempo que nos busca

Imagen
En todo escaparate de toda librería española hay expuesto un libro de Stefan Zweig. Es un autor a prueba de bombas. Un seguro de vida para pagar nóminas en el sector editorial. Pero no siempre fue así. La obra del escritor austríaco, en los años setenta, ochenta y noventa del siglo pasado, pasaba desapercibida a los lectores. Era raro leerlo en la editorial Juventud, propietaria de sus biografías y novelas. Con el nuevo siglo, por esas razones azarosas del destino, Stefan Zweig volvió a leerse, y de qué manera. Salvando las distancias, es nuestro Chaves Nogales. Un escritor que milita en la zona templada del espíritu, en palabras de don Manuel Azaña.  No me arrepentiré de haber comprado El mundo de ayer , de Stefan Zweig. Después de leerlo, y sin ostentar ninguna cátedra de Literatura ni su suculento salario, puedo afirmar que este libro es un clásico del siglo XX. No me equivoco. Son las memorias de un europeo que cuenta cómo se derrumba el mundo de su infancia y juventud tras la ...

Los solteros mueren antes

Imagen
Hay películas que están a la altura del libro que las inspiraron. Es el caso de Un hombre soltero , la opera prima del diseñador Tom Ford, basada en la novela homónima de Christopher Isherwood (1904-1986). La película se estrenó en 2009. Tuvo a Colin Firth como protagonista en el papel de George Falconer, el profesor universitario, homosexual, que lucha por superar la pérdida de Jim, su pareja, muerto en un accidente de tráfico.  Curiosidades de la vida. Este libro fue el primero que leí después de mi cumpleaños. El protagonista tiene 58 años como yo. Pero no sólo compartimos la edad; ambos somos profesores, él en un campus en Los Ángeles y yo en un instituto devastado de la provincia de Valencia; nos gusta la lectura, buscamos un sentido a la vida después perder a seres queridos, y vivimos nuestra soltería en soledad, sin nadie que nos cuide, ni nadie a quien cuidar. Lo que nos diferencia es que a él le gustan los hombres y a mí, las mujeres (cada vez con menos interés). Christoph...

Cómo me hice escritor, por César Aira

Imagen
En mis visitas a las librerías encuentro manuales de escritura creativa. Sus autores vienen a decirte que si los lees con aprovechamiento llegarás a dominar el arte de la narración o de la poesía. También proliferan los talleres con idéntico propósito. No hago caso ni de lo uno ni de lo otro. Aprendo de los errores cometidos en mis textos, y sobre todo de las experiencias de escritores a los que admiro, aunque no me haga ilusiones, porque en la literatura, como en la vida, estamos solos. Cada cual ha de recorrer su camino. Escribir es un oficio de tinieblas, para solitarios que a veces aciertan dando palos de ciego.  Uno de esos solitarios es César Aira (1949), escritor argentino de culto. Su extensa obra es sólo conocida por una minoría, dentro de la minoría que aún se interesa por la literatura. Hace años leí su novela Cómo me hice monja , y recientemente La ola que lee , una colección de artículos y reseñas publicadas entre 1981 y 2010.  Por las páginas de este libro pasan,...

Maquiavelo el patriota

Imagen
La Real Academia Española, en la tercera acepción sobre el adjetivo maquiavélico, escribe: "astuto y engañoso". El término tiene connotaciones negativas en la vida y en la política. Sostener que alguien es maquiavélico es decir que oculta un alma oscura. Nicolas Maquiavelo (1469-1527) ha arrastrado esta mala fama, difundida por aquellos que no han leído su obra, ni siquiera El príncipe , cuya lectura lleva dos tardes bien empleadas.  De joven leí una biografía del pensador italiano, la he buscado por toda la casa para escribir este artículo, y no la he hallado. De ella recuerdo que Maquiavelo fue torturado cuando cayó en desgracia; fue aficionado a jugar a las damas con sus compinches, mientras charlaban y bebían vino, y zurraba de lo lindo a su mujer, con la que tuvo siete hijos. Vivió en la Florencia del Renacimiento, un periodo turbulento en que su patria siempre estuvo en peligro, a merced de los poderosos que se la disputaban, fuesen el Papa Alejandro VI, los reyes de Fr...

Las tribulaciones de un escritor de derechas

Imagen
Wenceslao Fernández Flórez (1885-1964) es un escritor relativamente olvidado. Adquirió la fama como cronista parlamentario en ABC , en sustitución de Azorín, allá por los años veinte. Al final del siglo pasado, su nombre salió del ostracismo gracias a la adaptación cinematográfica de José Luis Cuerda sobre su novela más conocida, El bosque animado . Otro libro digno de ser leído es Volvoreta . Ambos transcurren en Galicia, de donde Fernández Flórez era originario. Como otros autores gallegos, fue un gran escritor en castellano. Su prosa poseía la musicalidad adquirida de la lengua de Rosalía de Castro.  Nuestro protagonista fue un superviviente de la última guerra civil. Identificado con la prensa conservadora, salvó la vida escondiéndose en domicilios particulares y dos embajadas, la de Argentina y la de Países Bajos, en el primer año de la contienda. Otros compañeros de ABC , entre ellos Víctor Pradera y Manuel Bueno, carecieron de su suerte. Fueron asesinados a manos de milician...

La tierna indiferencia del mundo

Imagen
  A la memoria de mi padre El primer libro que ha caído en mis manos tras la muerte de mi padre ha sido El extranjero , de Albert Camus. En puridad no se trata de una lectura, sino de una relectura. El ejemplar lo compré en la librería Sanchos Ochoa de Logroño, en noviembre de 1993, recién llegado a la ciudad. He releído la novela de Camus después de ver la película de François Ozon, que sigue casi al pie de la letra la historia protagonizada por Meursault, un joven que vive en la Argelia de los años treinta, cuando era colonia francesa.  Esta novela, publicada en 1942, dio a conocer a Albert Camus (1913-1960) en el mundo de las letras de su país. Nacido en Argelia y con raíces españoles por parte de madre, Camus es de esos escritores con duende, portador de un carisma que lo hace atractivo a sucesivas generaciones. Novelista, periodista, autor teatral y ensayista, el autor de La peste  sigue despertando el interés de nuevos lectores. El tiempo le ha dado la razón en su p...

Otros vendrán que bueno te harán

Imagen
El interés por la figura de Fernando VII no afloja, acaso porque es el malo de esa película en blanco y negro, de serie B, con pésimos actores y peor guion, que es la historia contemporánea de España. Los historiadores han sido generosos en el empleo de la adjetivación para describir al personaje: malvado, traidor, mentiroso, cruel, egoísta, cobarde, vengativo, desconfiado y otras lindezas que me ahorro para no aburrir al lector. El rey felón, así se le conoce.  Como desconfío de las unanimidades, así sean en la historia como en la vida, me interesé por la biografía del hijo de Carlos IV y María Luisa de Parma. Sabia decisión la de leer el ensayo  Fernando VII. Un rey deseado y detestado , escrito por Emilio La Parra, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Alicante. De este historiador guardaba la excelente impresión que me causó su biografía sobre Manuel Godoy, que perdió el poder a raíz del motín de Aranjuez, organizado y financiado por Fernando.  El...